Sitges, Barcelona (España)
La frase “todos son inocentes hasta que se demuestre la contrario” podría ser cambiada por “todas las playas españolas son nudistas hasta que se demuestre lo contrario” y tendríamos un panorama bastante acabado de cómo es la vida naturista en este país europeo.
Es que desde 1989 el desnudo dejó de ser ilegal en los espacios públicos, por lo que el nudismo está permitido en todas las playas de la nación, aunque claro, las miradas curiosas no se han eliminado en las costas más populares, por lo que se sigue recomendando elegir playas nudistas especificamente utilizadas para este fin, o lugares alejados del gentío donde convivir con la naturaleza rodeados de total tranquilidad.
Porque aunque usted se desnude en la playa más concurrida de España y no lo lleven preso, no significa que no habrá muchas miradas extrañas que se poseen sobre su anatomía al descubierto, algo que seguramente, aunque sea un habitúe el naturismo, no dejará de hacerlo sentir un poco incómodo.
Por eso los naturistas de este país de la Península Ibérica tratan de asistir a playas donde el nudismo esté más que tolerado, como por ejemplo la Cala Morisca, una de las más elegidas de Barcelona, quizás por su cercanía a esta gran ciudad, o quizás también por su belleza natural.
Sitges es un destino turístico por excelencia de esta provincia española, preparado para recibir a todo tipo de visitantes durante todo el año. Los servicios turísticos abundan, la infraestructura aumenta año a año y los turistas lo siguen eligiendo uhna y otra vez. Posee algunas de las mejores playas de la costa de Barcelona, y varias de ellas son precisamente nudistas, como la Cala Morisca.
La lejanía del centro urbano de Sitges y también de la zona de la Costa de Garraf lo convierte en un lugar bastante aislado, al que solo se llega mediante vehículos motorizados. El ingreso a pie es sencillo siempre y cuando el acceso se encuentre habilitado, y esto no sucede durante todo el año, por eso antes de dirigirse a este lugar, conviene averiguar primero sobre la disponibilidad.
Si bien la playa es pública, el acceso es privado y el estacionamiento es arancelado. De todas maneras, aunque se deba pagar para entrar, muchos eligen pasar su día en la Cala Morisca por su privacidad, su limpieza y la tranquilidad de sus aguas.
La Cala Morisca es una pequeña playa de apenas uno 120 metros de largo, arenas doradas y piedras, en medio de un acantilado. Allí se pueden alquilar sombrillas y reposeras, hay duchas y un restaurante y bar que atiende la demanda de los bañistas.
No todos son nudistas en la playa, durante la temporada más fuerte se llena de “textiles”, algo que causa la protesta de los naturistas más acérrimos; sin embargo, otros que llegan a disfrutar de la tarde al sol sin bañador no tienen problemas en convivir con otros bañistas que sí andan vestidos. De todas maneras, aunque pueda considerarse una playa mixta, lo cierto es que la Cala Morisca es una de las principales playas nudistas de la zona de Sitges.